¿Las plantas transgénicas son realmente perjudiciales?

¿Las plantas transgénicas son realmente perjudiciales?
¿Las plantas transgénicas son realmente perjudiciales?

El concepto de organismo transgénico, o para ser más exactos: OGM (Organismo Genéticamente Modificado) ha estado rodeándonos desde ya algún tiempo.

Son muchos los que tienen una opinión al respecto de ellos, pero pocos son los que verdaderamente lo hacen desde el conocimiento.

Admitiremos todos que nos encontramos frente a un tema de bastante controversia y es que los OGM dan para hablar de mucho.

Hoy nos centraremos en las plantas, unos organismos que debido a su plasticidad y gran capacidad de adaptación afrontan muy bien los cambios genéticos: cómo nos pueden beneficiar o perjudicar las plantas transgénicas.

¿En qué consiste un Organismo Genéticamente Modificado?

Tal y como indica su nombre, se trata de un organismo que se ha conseguido modificar a nivel genético.

Esta modificación en su genoma ha de ser estable, es decir, no transitoria. Evidentemente, esto tiene aplicaciones a nivel comercial indiscutibles que pueden ser explotadas para un rendimiento mayor de la producción agrícola.

Procedimiento general

Básicamente el procedimiento empieza por la observación de especies que cuenten con características atractivas de explotación.

Seguidamente a través de un seguimiento y diferentes estrategias de computación, se consigue localizar la secuencia genómica responsable de tales características.

Una vez conocida la secuencia genética diana, se procede a integrarla en la especie de interés que se quiera cultivar con la nueva característica procedente de la primera especie.

Existen distintas técnicas que permiten hacerlo en la actualidad con relativa facilidad. Cabe mencionar que hace falta conocer el genoma de nuestra especie vegetal para no interrumpir ningún gen esencial.

¿Por qué pueden necesitarse plantas transgénicas?

El planteamiento es simple, consiste en ir escogiendo características de interés de plantas que hayan sido observadas, por ejemplo:

  • Producción de mayor cantidad de fruto
  • Resistencia a ciertos patógenos
  • Colores más atractivos para el comercio del producto
  • Mayor tamaño del fruto
  • Resistencia a condiciones extremas (presencia de tóxicos, estrés salino, …)

Ventajas de las plantas transgénicas

Tal y como se ha comentado, distintas características ventajosas pueden ser obtenidas de ciertas plantas. Igual de importantes que las características que aportan son las que no aportan:

  • Tóxicos al medio ambiente: si incorporamos un gen de resistencia frente a un patógeno concreto, no necesitaremos pesticidas.
  • Daños para la fauna y flora del ecosistema
  • Toxicidad para los trabajadores o consumidores

¿Por qué hay entonces movimientos anti OGM?

Si bien las ventajas son amplias, todo puede ser mal utilizado. Más aún si nos encontramos ante nuevas tecnologías de las que no se acaba a conocer su alcance antes de su utilización.

Soja y maíz transgénico y el Roundup

El Roundup es un herbicida altamente tóxico. Los trabajadores que lo rocíen deberán llevar un traje de protección y mascarilla.

Así, soja y maíz transgénico resistentes al Roundup han sido elaborados para crecer en presencia de este compuesto.

Así, llegará a los consumidores, siendo capaz de introducirse en la cadena alimenticia.

Este es un “mal” uso de los de los alimentos transgénicos en el sentido de que son usados únicamente para darle más dinero a aquellos que lo producen.

Como vemos, el objetivo no es la mejora del producto ni la conservación de la calidad del uso, sino una producción mayor de productos sin reparo en las consecuencias de sus componentes.

Monsanto

Es la multinacional principal abastecedora de semillas de maíz y soja transgénica, alimento que no es solo consumido por nosotros de manera directa.

Es más que nada consumido de manera indirecta por los consumidores de carne y productos derivados de animales, puesto que este es el pienso que se les administra.

Es una gran multinacional, con lo cual el precio de sus semillas son de menor coste que otras.

Así, muchos ganaderos acuden a ella. Además, al no ser destinado al consumo propio, sino de los animales, el consumidor indirecto -la población- no suele ser consciente de que lo consume y la multinacional continúa con su labor.

PCB, OMG, Agente Naranja…

Estos son distintos agentes que suenan relacionados con Monsanto. Ha sido por la utilización de estos por los cuales, en más de una ocasión, la multinacional se ha enfrentado a demandas que ha acabado perdiendo.

Por ejemplo, en el caso de los PCB (policiclobifenilos), estos eran producidos por la misma fábrica de Monsanto.

Fueron vertidos a suelos, aguas y el aire de distintas zonas, contaminándolo todo. Aunque hoy en día esté descartado su uso, aún se encuentran en el medio ambiente y en el tejido de animales vivos, como nosotros.

De hecho, hoy sigue habiendo víctimas.

Así, la mala reputación de multinacionales como esta ha dado una mala imagen a los transgénicos que aún se mantiene.

Esto va acompañado del desarrollo de estrictas leyes en el ámbito de los transgénicos para evitar situaciones como estas.

Ejemplos de plantas transgénicas beneficiosas

En primer lugar, para poder liberar voluntariamente y comercializar organismos transgénicos hay que hacerlo conforme la ley del lugar en concreto dicte.

Por ejemplo, en Europa hay una general y luego cada país amolda las suyas propias acorde a estas.

Para asegurar la seguridad del producto, será supervisado por la Comisión Nacional de Bioseguridad (CNB)

Árboles transgénicos capaces de asimilar altas concentración de nitrato

Al ser capaces de asimilar altas concentraciones de nitrato, pueden acumular más biomasa y esto lo harán en forma de celulosa.

Las aplicaciones son sustanciales y de gran utilidad para el momento en el que nos encontramos:

  • Fitorremediación del suelo
  • Fitorremediación de aguas
  • Obtención de biomasa: producción de madera, papel, biocombustibles

La fitorremediación consiste en la descontaminación del suelo a partir de especies vegetales capacitadas para hacerlo.

Conseguirían mantener la calidad del suelo y del agua de las zonas en las que se encuentren.

Podríamos prescindir de los combustibles fósiles si la producción de biocombustible incrementara.

Además, para producir materiales talaríamos menor número de árboles, por contener estos, mayor biomasa.

Así, se demuestra que los productos transgénicos pueden funcionar a nuestro favor.

Por casos desafortunados y mala publicidad los transgénicos están siendo desaprovechados cuando tienen mucho que ofrecer.

Evidentemente, siempre conociendo los límites y desde la seguridad pública garantizada.

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