La descontaminación del suelo gracias a las plantas

La descontaminación del suelo gracias a las plantas

A medida que los años pasan y desde que se ha incrementado la producción agrícola y ganadera, una mayor explotación de los recursos naturales ha tenido lugar. Es por esta razón por la cual está a la orden del día la captura de estrategias que contribuyan a la reducción de contaminación en los suelos.

Es muy interesante encontrar maneras en la que este objetivo se cumpla a partir de organismos vivos como las plantas. Estas pueden estar diseñadas para este objetivo o bien estar estratégicamente situadas en ciertos lugares. A este concepto se e denomina fitorremediación y cuenta con varios ejemplos para ilustrarlo, nos centraremos en algunos de ellos.

La contaminación del suelo

Hoy en día es un asunto que requiere gran parte de nuestra atención. La agricultura debe incrementarse en gran medida para suplir toda la demanda alimenticia, por lo que se necesita, evidentemente, una gran cantidad de suelo competente para el cultivo.

Debido a toda la actividad de agricultura intensiva llevada a cabo a lo largo de los años, la calidad de los suelos ha ido empeorando. Restos de pesticidas o sustancias tóxicas para posibles cultivos pueden hacer que un suelo sea descartado, haciendo que se contribuya a la explotación de más áreas de las necesarias.

¿En qué consiste la fitorremediación?

La fitorremediación es la tecnología que aprovecha cualidades existentes en las plantas que benefician el entorno de estas a partir de inducir la descontaminación del suelo. En ocasiones esta técnica puede consistir simplemente en utilizar una especie en una región concreta, en otras se recurre a la construcción de una planta transgénica que adquiera ciertas cualidades útiles.

Estas son plantas que crecen más lento y esto se entiende perfectamente, pues son plantas que están invirtiendo energía en las distintas estrategias que limpian el suelo. Esto les impide poder llevar esta energía a su propio crecimiento, por lo que, como resultado, tenemos plantas que crecen en menor proporción que las demás.

Como consecuencia, la fitorremediación tendrá lugar de manera lenta, ya que este es al ritmo al que descontaminan. Debido al aumento del conocimiento en el campo de la ciencia, somos capaces de construir organismos vegetales transgénicos que lleven a cabo esta labor de manera más rápida.

Tipos de fitorremediación

Las distintas plantas han desarrollado a lo largo de los años estrategias para poder habituarse a distintos ecosistemas. Así, han conseguido colonizar diferentes hábitats para los cuales estaban más adaptadas. Como cada planta se ha adaptado con las herramientas de la evolución a su alcance y ninguna más, estas difieren entre ellas.

Estabilización

Esta estrategia no retira el contaminante, pero sí que hace que este no pueda moverse a sitios que provocarían un problema mayor (masas de agua, por ejemplo). Si el contaminante pasara a grandes fuentes de agua a través de la lluvia, por ejemplo, podría suponer un problema para la salud pública. Aunque esta estrategia no consiga descontaminar el suelo, ha probado su utilidad.

Fitoestabilización

La clave de esta estrategia consiste en mantener el contaminante en el suelo en una forma iónica difícil de absorber. De esta manera, quedará retenido en el suelo. La principal diferencia con la fitoacumulación es que, aunque retiene el contaminante, lo hace manteniéndolo fuera de la planta.

Lo hacen a través de excretar desde las raíces al suelo compuestos orgánicos que se unen a los metales pesados y formando complejos muy difíciles de absorber. Un ejemplo de estas sustancias es la fitoquelatina, la cual contiene radicales de azufre que permiten la unión a metales pesados.

Fitoestimulación. Este es un concepto que acompaña al concepto de fitoestabilización. En este caso no es la planta la que elimina o quela el compuesto, sino que son los microorganismos que acompañan a la misma. Pueden ser microorganismos que estimulan el crecimiento de la micorriza, como bacterias y hongos, evitando así que estos elementos se introduzcan en la planta.

Fitovolatilización

Algunas plantas, en presencia de selenio y de mercurio pueden formar dimetil-selenio y dimetil-mercurio, los cuales son volátiles. Estos derivados salen de la planta en forma de un volátil de metal pesado. De esta manera, la planta quita los problemas del metal pesado del suelo, pero libera compuestos al aire que pueden afectar al medio ambiente.

Hay que tener en cuenta que en el ecosistema en el que se encuentre esta planta se pueden encontrar distintas especies sensibles al compuesto contaminante. Es conveniente realizar un estudio exhaustivo de las condiciones del entorno antes de la introducción de una planta que cuente con esta cualidad de fitorremediación.

Fitoextracción

Las plantas que llevan a cabo esta estrategia se denominan fitoacumuladoras o hiperacumuladoras, un ejemplo de ellas puede ser la planta del arroz.

En este caso se retiene el contaminante en la planta. Esto viene con sus inconveniencias porque esta planta tendrá cantidades de tóxico mayores que otras. Así, no podrá ser utilizada para algunos propósitos y su función será únicamente el control de los contaminantes que puedan encontrarse en el suelo.

Extraen el compuesto del suelo y son capaces de acumularlo sin que la mate. Esto las hace ser una solución a la extracción de metales pesados en el suelo, resuelven un problema sanitario.

Fitominería

Esta estrategia prosigue la extracción de agua limpia en pequeños núcleos, lejanos al centro urbano. Se da un filtrado del agua a partir de barreras vivas, tales como cañadas o los microorganismos asociados a las raíces, entre otros. El resultado es la obtención de agua limpia, que no es útil para consumo, pero sí para riego.

Plantas tolerantes

Hay plantas que no extraen el compuesto del suelo, pero sí que pueden, justificado por su biología, sobrevivir en entornos hostiles. En ellas es frecuente la compartimentalización de los contaminantes en el suelo en órganos determinados. Esto lo consiguen porque a nivel celular secretan compuestos orgánicos, tales como la dicotilanmil, derivado de la nicotina.

Un ejemplo de una especie capaz de vivir en entornos donde haya compuestos contaminantes es el tomate. En este caso retiene el contaminante en las hojas.

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