Alternativas biológicas a pesticidas tradicionales

Alternativas biológicas a pesticidas tradicionales
Alternativas biológicas a pesticidas tradicionales

Durante mucho tiempo, se ha echado mano en la agricultura intensiva de técnicas que empeoran la calidad del suelo, del agua y en general del medio ambiente.

Es por ello por lo que es hora de apostar por nuevas técnicas que van siendo descubiertas gracias a la ciencia e investigación básica en plantas y especies asociadas a estas.

Los pesticidas son uno de los grandes problemas de la agricultura, ya que en ocasiones derivan en más problemas que en soluciones para el cultivo.

Es por ello por lo que varias alternativas a ellos van surgiendo en los últimos años, entre los que podemos encontrar destacan distintas especies, las cuales desarrollaremos a lo largo de este texto.

¿Por qué es necesaria la búsqueda de estrategias biológicas?

No es ningún secreto que hemos explotado nuestro mundo a lo largo de décadas, haciendo que graves consecuencias tengan lugar en él. Estas consecuencias agravan el cambio climático, la pérdida de especies, la cantidad de agua potable disponible, entre otras.

Nunca ha sido más importante que en este momento dar con maneras alternativas de un desarrollo eficiente de la agricultura.

Esto es así porque, como se ha comentado, el planeta ya se encuentra en una situación precaria. Además, en los años venideros será de vital importancia que la producción agrícola sea mucho más productiva que en la actualidad.

Gracias a la investigación se han descubierto relaciones entre plantas y bacterias y otros organismos que pueden gran relevancia en el cuidado de las plantas.

Hay que considerar la explotación de estas como alternativas a pesticidas contaminantes. Si no es así, al menos como agentes que puedan actuar en combinación para reducir, en la medida de lo posible, la contaminación.

El problema de los pesticidas

Son una herramienta útil de la agricultura actual, pero deberán ser aplacados. La agricultura deberá sufrir un gran incremento, y considerando lo dañinas que son estas sustancias, no se puede concebir el uso de ellas de la misma manera que se da en la actualidad.

Estos constituyen problemas para:

  • La calidad del suelo
  • La calidad del agua próxima
  • Toxicidad para los trabajadores que manejan el producto
  • Incorporación del tóxico a largo plazo en tejidos de reserva del consumidor
  • La fauna y flora de los ecosistemas adjuntos al cultivo

¿Cuál es la función de un pesticida?

La función de un pesticida es acabar con un patógeno concreto que se encuentre o pueda encontrarse en un momento dado en un cultivo de interés. Es interesante considerar si quizá fuera innecesaria la actuación del pesticida si la planta fuera capaz por si sola de acabar con ese patógeno.

Defensas naturales de las plantas

Las plantas presentan una defensa global que puede desglosarse en dos subcategorías: estructural y química.

Esto es lógico, las plantas carecen de un mecanismo de huida ante el peligro.

Es por esto por lo que, a lo largo de la evolución, han desarrollado distintas barreras que les han permitido una mayor protección frente a patógenos.

Defensas estructurales

Son aquellas que constituyen la planta:

Cutícula: al estar hecha de ceras impide que el agua corra por ellas y con ello evita que bacterias o esporas de hongos puedan acceder a ella a través de los estomas.

Pared celular: es de tal resistencia, que solo podrán atravesarla aquellos patógenos que hayan desarrollado a lo largo de su evolución una enzima capaz de degradarla.

Defensas químicas

Estas pasan a la acción cuando el patógeno ya se encuentra en el interior de la planta. Son moléculas generalmente tóxicas para patógenos de plantas:

  • Terpenos: tienen actividad microbicida.
  • Compuestos fenólicos: el fenol es tóxico, ya que interacciona con las membranas lipídicas que conforman las células.
  • Compuestos nitrogenados: a través de cierta actividad enzimática concluyen dado cianuro, que es tóxico.

Estos son algunos ejemplos, pero también podemos ver otros compuestos. Entre ellos: inhibidores enzimáticos que tienen como diana insectos, enzimas hidrolíticas que actúan contra hongos…

Genes de resistencia

Algunas plantas han desarrollado genes (genes Avr, de avirulencia) que se activan en presencia de un patógeno concreto y que codifican proteínas capaces de disparar un tipo de inmunidad característico de plantas.

Al conocer los genes podemos plantear la posibilidad de construcción de plantas transgénicas que lleven incorporada la resistencia.

Simplemente potenciar todas las cualidades de defensa observables en plantas pueden suponer cultivos más eficientes. Así, se puede disminuir la cantidad del uso de pesticidas en gran medida.

Rizobacterias

Las rizobacterias son bacterias que podemos encontrar en el suelo y que están asociadas a las raíces de las plantas.

Estas tienen una propiedad característica y es que promueven el crecimiento de las plantas.

Lo hacen a partir de participar en la incorporación de nitrógeno y facilitar el acceso de bionutrientes o micronutrientes.

Además de estas características, están relacionadas con la supresión de la enfermedad. Esto se explica porque ocupan una zona del suelo cercana a la planta y supondrán una competencia para otras especies que quieran colonizar su nicho.

Por otro lado, las rizobacterias son capaces de producir antibióticos. Evidentemente, esto supone una gran ventaja para ellas y para la planta, ya que mantienen el sitio de entrada que constituyen las raíces libres de patógenos.

Bacillus subtilis

Esta especie bacteriana ha demostrado su eficacia en condiciones controladas, defendiendo plantas de melón del oídio.

Este es un patógeno agresivo capaz de llevarse cosechas completas por delante.

Se ha observado que después de la aplicación de esta bacteria, el oídio se desarrolló aproximadamente la mitad de lo que había ocupado en plantas control.

La clave se encuentra en que esta especie es capaz de activar los genes de defensa de la planta. Son activados agentes de defensa y fitohormonas como el ácido jasmónico o salicílico.

Surfactina

Los Bacillus producen antibióticos, entre ellos vemos unas sustancias llamadas lipopéptidos. Cuentan con tres tipos:

  • Surfactinas
  • Fengicinas
  • Iturinas

Las surfactinas son las que desencadenarán la ISR, Resistencia Sinstémica Inducida.

Así, provocarán la respuesta defensiva de la planta. De esta manera pueden utilizarse nuevas estrategias que incorporen estos organismos o las sustancias que producen para ir desenlazando la agricultura de el uso de pesticidas.

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